Capital Humano y Responsabilidad Social Corporativa (RSC)

Pacto Mundial y Principio Rector 1: protección de los derechos humanos.

Pacto Mundial y Principio Rector 1: protección de los derechos humanos.

Los 10 Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas derivan de las declaraciones de Naciones Unidas en materia de derechos humanos, trabajo, medio ambiente y anticorrupción y gozan de consenso universal.

Sin embargo la crisis ha dejado un huella muy dolorosa y dada la evolución de las economías y la sociedad a raíz de la globalización, ahora es más imperativo que nunca que las empresas no solo los conozcan, sino que pongan todo lo posible de su parte para llevarlos a la práctica. 

Desde DAKAPHOR queremos aportar nuestro granito de arena, mostrando para cada uno de los principios qué reflejo tiene en la gestión empresarial, cómo su implementación impacta en todo su entorno de actividad de una manera directa e indirecta y cómo la legislación española (incluso ya desde antes de la creación de los principios) dan la clave para que se desarrollen estrategias que permitan su desarrollo. No es nuestra intención presentar un listado de legislaciones, pero sí tomar como punto de partida nuestra Norma Fundamental, la Constitución Española de 1978. Lo demás depende de las circunstancias de cada caso.

Y es que solo con un poco de voluntad y esfuerzo, se puede lograr más de lo que pensamos con menos de lo que creemos. 

Principio 1 “Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos fundamentales, reconocidos internacionalmente, dentro de su ámbito de influencia”.

Desde le Método Dakaphor, la aplicación de este principio por parte de las empresas implica: 

  • El derecho al trabajo, como medio para cubrir las necesidades básicas de todo ser humano.
  • Una selección de personal donde no se discrimine y se respete la diversidad. Y que en determinadas comunidades se respetan las culturas donde la actividad se desarrolla.
  • Que el acceso a las materias primas desde las cadenas de valor y de suministro no ocasionan riesgo para la integridad de las comunidades que de ellas dependen.
  • Condiciones laborales dignas, respetando a las personas y a la ley.
  • El derecho la seguridad en las condiciones de trabajo, donde se garantice la integridad física y moral tanto en las relaciones de trabajo, como en las condiciones materiales y medioambientales donde se desarrolla. 
  • Una comunicación transversal, fomentando un clima laboral donde se respeta la diferencia y la diversidad
  • Un reparto equitativo del tiempo de trabajo, porque la conciliación fortalece el entorno familiar donde los derechos humanos tienen su principal reflejo.
  • Promover condiciones para el desarrollo de capacidades y habilidades para el crecimiento personal y profesional que toda persona y todo trabajador tiene derecho
  • Reconociendo el impacto que las decisiones empresariales tienen en el entorno social de toda la comunidad donde opera y de los trabajadores de su empresa. 

En nuestra Constitución Española de 1978 hay muchos ejemplos para llevar adelante este principio desde la legalidad de nuestro país. Pero aquí resaltamos los siguientes: 

Título I. De los Derechos y Deberes Fundamentales.

Artículo 10. 
  1. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.
  2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por España.

Capítulo II. Derechos y Libertades. 

Artículo 35. 

  1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.
  2. La ley regulará un estatuto de los trabajadores.

Art. 40.2.

Asimismo, los poderes públicos fomentarán una política que garantice la formación y readaptación profesionales, velarán por la seguridad e higiene en el trabajo y garantizarán el descanso necesario, mediante la limitación de la jornada laboral, las vacaciones periódicas retribuidas y la promoción de centros adecuados. 

Por supuesto, están todas las Leyes y Reales Decretos, Decretos y Reglamentos que desarrollan lo que aquí se ha mostrado. Pero baste como ejemplo de que la implementación de este principio tiene recursos legales propios con los que trabajamos todos los días. Solamente hace falta darle el valor y la visibilidad que merecen: que los trabajadores de tu empresa y tu comunidad merecen. Que tú mereces.

Para ver este principio, y sus implicaciones según el Pacto Mundial, haz clic aquí. 

Si quieres más información sobre la práctica de estos artículos, haz clic aquí.

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